LAS RESOLUCIONES DEL 1° DE MARZO
Sobre la lucha armada


La resolución sobre el reinicio de la lucha armada no fue más que el resultado de dos años de intensos debates y confrontaciones internas de proyectos estratégicos en el PSR-ML-MIR-EM. A diferencia de otras organizaciones aquí jamás se discutió puestos parlamentarios o concejalías. La polémica giró en torno a posiciones de cómo llegar al poder. En el camino se tuvo que derrotar a una fracción putchista que anhelaba "acelerar" el proceso revolucionario mediante un golpe de mano contando con supuestos aliados en el Ejército de tendencias velasquistas.

Asimismo en el debate y en el trabajo práctico se dejó atrás otra posición que tomando las masas como pretexto desarrolló una postura gremial espontaneísta con marcadas reminiscencias anarquistas que pretendía también un golpe de mano liderado por dirigentes gremiales. Esta resolución sobre la lucha armada no tuvo un trámite sosegado. Su consenso fue la culminación de una ardua controversia de posiciones que no negaban la violencia sino que también la reclamaban para sí dentro de sus peculiares visiones.

CONSIDERANDO:
1.- Que la actual situación económica mundial atraviesa por una de sus peores crisis sólo comparable al desastre económico de 1930 y cuya característica más saltante es que obedece a trastornos estructurales y no coyunturales.
2.- Que dicha crisis no será resuelta siquiera en el mediano plazo y ha incubado, además, un fenómeno nuevo, la stangflación, es decir que por primera vez en la historia del capitalismo aparece de manera simultánea y combinada la inflación con la recesión.
3.- Que esta crisis repercute con mayor fuerza en los países de la periferia, como América Latina y particularmente en el Perú, por el carácter dependiente de su formación económico social.
4.- Que el cambio de régimen de una dictadura militar a un gobierno civil no modifica los factores estructurales que han diseñado un período pre-revolucionario de carácter prolongado, sino más bien como se demuestra día a día, tiende a agravarlos.
5.- Que siendo en principio correcta la participación de la izquierda en las elecciones se ha producido sin embargo una desviación legalista y un abandono de la lucha de masas por una labor exclusivamente parlamentarista.
6.- Que el movimiento popular ha mantenido en esta última década un proceso de avances que han permitido el desarrollo de su conciencia política, mayores grados de organización y combatividad pero dentro de los marcos dominantes del economicismo, sin superar el gremialismo, y sin lograr que sus luchas tengan un norte político por carecer de una estrategia de poder.
7.- Que los intereses de la democracia formal esta vez representados por AP-PPC son históricamente incompatibles con las aspiraciones de las masas que ven progresivamente mermados su nivel de vida por las medidas políticas y económicas de cuño neoliberal, así como la represión contra el pueblo cuando se moviliza en demanda por sus justos derechos vulnerados. Y lo más grave es que se está cerrando los precarios canales de expresión política del pueblo.
8. Que están dadas las condiciones para el reinicio de la violencia revolucionaria.

POR LO TANTO:
1.- La organización en su conjunto asumirá a partir de este CC, como tarea central, principal, el desarrollo de la lucha armada, entendiendo este proceso como la estrategia de la guerra revolucionaria y la ins urrección de todo el pueblo.
2.- En el proceso de construcción de la fuerza político-militar dependeremos exclusivamente de nuestro propio esfuerzo, afirmando nuestra independencia, así como llevando a la práctica el principio de "a combatir, se aprende combatiendo", "avanzando de lo simple a lo complejo" y organizando la violencia revolucionaria de las masas para derrotar a las clases dominantes y el imperialismo en camino hacia la liberación nacional y social.

La Comisión Política

1 de Marzo de 1982


Sobre el nombre


Cuando se aprobó el paso a la lucha armada surgió el interrogante del nombre. Obviamente la nominación PSR-ML-MIR-EM era transitoria y había llegado el momento de su archivamiento. Un sector opinaba con fuerza por el MIR, teniendo en cuenta que en nuestras filas militaban compañeros que estuvieron al lado del Comandante General Luis De la Puente y de Guillemo Lobatón, asimismo jóvenes que se habían incorporado a la política siguiendo el ejemplo, la mística y la simbología mirista. Pero fue precisamente un combatiente del 65, un guerrillero que estuvo en las acciones del centro, en la guerrilla 'Túpac Amaru", comandadas por Lobatón y Máximo Velando, quien dio una hermosa demostración de sencillez y desprendimiento. Antonio Meza Bravo, campesino que estuvo preso cinco años por ser guerrillero del MIR, fue quien más firmemente sostuvo el por qué del nuevo nombre. Recordamos incluso cuando en una parte de su intervención deploró la utilización, que él consideraba vejatorias, de las siglas y las imágenes de los comandantes en campañas electorales. Meza, que siempre fue tan cuidadoso, no vaciló en decir que ese nombre estaba siendo prostituido por quienes nada o muy poco tuvieron que ver con el MIR-histórico. Fue quien más ardorosamente opinó porque la nueva organización se llamara MOVIMIENTO REVOLIJCIONARIO TUPAC AMARU (MRTA).

CONSIDERANDO:
1.- Que el PSR-ML-MIR-EM ha sido una organización producto de la unidad que en su desarrollo no se ha diferenciado de otras agrupaciones de izquierda en cuanto a sus logros restringidos como a sus limitaciones en su intento por construir una vanguardia política.
2.- Que el PSR-ML-MIR-EM sintetiza años de trabajo en lo teórico y práctico, así como en experiencia, frustraciones y decisión por alumbrar un instrumento para la revolución.
3.- Que nuestra organización, así como su nombre y respectivas siglas, (PSR-ML-MIR-EM), han correspondido a una determinada fase en el proceso inevitable de cambios y modificaciones en la estructura partidaria en lo político y en lo orgánico.
4.- Que. en arreglo a los nuevos acuerdos de este Comité Central que determinan el ingreso a la lucha armada de toda la organización al término de este evento, constatamos que el PSR-ML-MIR-EM cumplió su rol y que para las nuevas tareas se requiere una nueva estructura así como un nuevo nombre.
5.- Que la nueva estructura se forjará a partir de la actual organización cambiando los métodos de acción política, incorporando la lucha armada en su construcción.
6.- Que el nuevo nombre deberá expresar no sólo la nueva mentalidad producto de los acuerdos de este certamen, sino también la continuidad histórica de la lucha milenaria del pueblo peruano contra la opresión y la injusticia.

SE RESUELVE:

1. A partir de la fecha se abandonan las siglas de PSR-ML-MIR-EM.

2. La nueva organización se llamará MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO TUPAC AMARU.

3.- Se guardará en reserva dicho nombre hasta que a nueva estructura partidaria esté en condiciones de respaldar al MRTA con las armas en la mano.

La Comisión Política.

1 de marzo de 1982.

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