archivos de los protestos globales
archives of global protests

Tregua en conflicto Chapare; viene la cumbre de la coca

Se desmilitariza el trópico, se suspenden las tareas de erradicación y se desiste del bloqueo de la carretera

Norman Chinchilla, enviado especial
Los Tiempos, 22.11.01

Shinahota | Los Tiempos.- Y salió humo blanco en Chapare. Después de 18 días de conflicto y más de ocho horas de discusión, una "cumbre" nacional de la coca tendrá que encontrar solución a los problemas que aquejan a los cocaleros, además de resolver la exigencia del cato de coca por familia.

Esta solución puede no ser definitiva, pero devuelve la normal tranquilidad al trópico de Cochabamba, puesto que los cocaleros se comprometieron a suspender sus intentos de bloquear la carretera, y el gobierno a replegar las tropas policiales y militares a sus cuarteles en Chapare, además de suspender las tareas de erradicación mientras se prepara y se efectúa el encuentro nacional, que deberá ser organizado por la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo.

Esas son las conclusiones con las que terminó ayer la negociación entre autoridades gubernamentales y dirigentes cocaleros, ayer en Shinahota, población ubicada a 180 kilómetros al este de Cochabamba, sobre la carretera que une esa ciudad con Santa Cruz.

Los ministros de Gobierno, Leopoldo Fernández, y de Defensa, Oscar Guilarte, llegaron ayer a Shinahota poco después de las 10:30 para iniciar un diálogo con los cocaleros, que fue patrocinado por la comisión de Gobierno de la Cámara de Diputados, cuyo presidente, Freddy Flores, y el vocal Roberto Fernández, también acompañaban a las autoridades del Ejecutivo.

La iniciativa de realizar una "cumbre nacional de la coca" fue propuesta por el ministro de Gobierno, luego de haber escuchado, por más de tres horas, las quejas de varios hombres, mujeres, e incluso a un niño, que sufren las dificultades de la falta de mercado para sus productos agrícolas y de la conflictiva vida de la región que, en estas dos últimas semanas parecía a asomarse a "una guerra de los soldados contra los cocaleros", como la definió, lloroso, el infante.

Cruce de espadas

La iniciativa gubernamental fue discutida por cerca de tres horas entre las autoridades y los dirigentes cocaleros, que se reunieron sin pausa luego de escuchar las participaciones públicas, formuladas en la asamblea de casi 2.000 cocaleros, que estaban frente al balcón de la Alcaldía de Shinahota, en cuyo balcón se encontraban, ministros, diputados y líderes cocaleros.

En cierto momento, Leopoldo Fernández y Evo Morales cruzaron reproches sobre su actuación política; eso comenzó cuando Fernández preguntó qué había logrado

Morales como diputado en lo referente a obras que beneficien su región y el aludido respondió con una contraacusación respecto a la tenencia, supuestamente irregular, de tierras del Ministro.

Agenda en manos de la Iglesia

Según los términos del acuerdo, que se limita a un compromiso verbal puesto que no hay documento alguno. La Iglesia será la encargada de organizar la mencionada cumbre, que se realizará en la ciudad de Cochabamba a partir del próximo martes.

"Ahora la agenda depende de la Iglesia", señaló Leopoldo Fernández al responder a una pregunta referente a los temas que irán a tratarse en el encuentro nacional.

Sin embargo el temario de la cumbre fue de alguna manera anunciado por el Ministro, y por los cocaleros. Unos y otros, mencionaron temas, como los fracasos del desarrollo alternativo, la ilegalidad de los cultivos de coca en Chapare, la falta de mercados para los nuevos cultivos o la corrupción de funcionarios del desarrollo alternativo.

Evo Morales, al final de la agotadora jornada, mencionó también estos tópicos y enfatizó la exigencia de que hasta el martes próximo sean entregadas las indemnizaciones pecuniarias a las viudas de los cocaleros muertos y liberados todos los detenidos en estas últimas semanas.

Fernández fue menos optimista al respecto y recordó que un orden institucional que exige, por ejemplo la declaratoria judicial de los herederos de los fallecidos.

18 DÍAS

15 de octubre: Vence el plazo que los cocaleros dan al gobierno para responder a su pedido del libre cultivo de un cato de coca por familia.

18 de octubre: Un ampliado cocalero decide iniciar el bloqueo el 6 de noviembre. El gobierno envía poco a poco efectivos militares y policías a la zona para realizar "tareas de disuasión" (guerra psicológica). "Tuto" Quiroga anuncia mano dura en Chapare.

6 de noviembre: El anticipo de las fuerzas militares y policiales impide el bloqueo, sin embargo, tampoco hay fluidez del transporte público. Evo Morales es impedido de salir de Eterazama, donde permanecería allí hasta el final del conflicto.

9 de noviembre: Una matanza en el Chaco a seis campesinos Sin Tierra, da fuerza a los cocaleros de Chapare.

13 de noviembre: El presidente Jorge Quiroga visita a los obispos reunidos en la Casa Maurer. La Iglesia le pide priorizar el tema Chapare.

14 de noviembre: la Iglesia implora diálogo en Chapare: Las Fuerzas Armadas admiten la existencia de "sicarios" (miembros de las Fuerzas de Tarea Expedicionaria) en Chapare.

15 de noviembre: Un enfrentamiento entre cocaleros y militares deja tres muertos (de los primeros) en la población de Senda 6 por impactos de bala. Quedan otros ocho cocaleros heridos. Los conflictos se avivan.

21 de noviembre: Nuevo enfrentamiento en Shinahota con dos heridos de gravedad. Se acuerda finalmente un encuentro en Chapare. La Iglesia, La Defensoría del Pueblo y Derechos Humanos desisten de ir.

21 de noviembre: un encuentro en Chapare entre gobierno y cocaleros pone fin al conflicto, al menos temporalmente.

ACUERDO DE PALABRA

No existe un acuerdo suscrito entre las partes, como producto del encuentro sostenido ayer entre el gobierno y la dirigencia cocalera, aunque ambos bandos aseguraron su palabra.

El primer acuerdo al que llegaron es la realización de una "Cumbre sobre la coca y el desarrollo alternativo", que el gobierno denomina únicamente como encuentro. Ésta cumbre, en la que participarían todos los sectores implicados, incluyendo analistas, estaría organizado por la Iglesia Católica, y tendría que realizarse en no menos de cuatro días en la ciudad de Cochabamba.

El segundo acuerdo es la suspensión temporal de la erradicación de cocales.

El gobierno se compromete a desmilitarizar la zona de Chapare, que durante las últimas semanas permaneció bajo la vigilancia de más de 4.000 efectivos militares y policiales.

Los cocaleros se comprometen a no llevar a cabo sus medidas de presión y no pretender bloquear la carretera.

Queda especificar algunos temas como la indemnización a viudas y liberación de detenidos.


Luchas en la Bolivia | www.agp.org (archives) | www.all4all.org