Informe TECNICO DE LA COMISION INTERNACIONAL SOBRE LOS IMPACTOS EN TERRITORIO ECUATORIANO DE LAS FUMIGACIONES AEREAS EN COLOMBIA
RECOMENDACIONES DE LAS ORGANIZACIONES INDÍGENAS, CAMPESINAS Y SOCIALES
19-22 de julio del 2001
1.- PARTICIPANTES DE LA COMISION... 3
2.- ANTECEDENTES..............
3.- OBJETIVOS 7
4.- METODOLOGIA................. 7
5.- RESULTADOS: INFORMACIÓN RECIBIDA Y OBSERVACION DE CAMPO....... 8
5.1.- recorrido en sucumbíos (julio 19 y 20)......... 8
5.1.1 Testimonios de las organizaciones...... 8
5.1.2 Testimonios de la comunidad san francisco 2.......... 10
5.1.3.Chequeos médicos............ 12
5.1.4. Observación de cultivos y animales............ 12
5.2. recorrido en esmeraldas........... 14
5.2.1. Testimonio de las organizaciones.... 14
5.2.2.Testimonios de la comunidad de mataje. 15
5.2.3.Entrevista al personal del hospital 16
6.- ANÁLISIS.................... 16
6.1. seguridad de la población en la frontera 16
6.2. vigilancia epidemiológica.... 17
6.3. situación de salud en la frontera 17
6.4. situación de las economías de subsistencia 19
6.5. situación de las poblaciones indígenas 20
7.- CONCLUSIONES........... 20
7.1. inseguridad de la población y de la frontera 20
7.2. carencia de vigilancia epidemiológica.... 21
7.3. emergencia sanitaria 21
7.4. amenaza de hambruna 21
7.5. CONTAMINACIÓN TRANSFRONTERIZA.........................................................................................21
7.6. URGENCIA DE PREVENCIÓN......................................................................................21
7.7. violaciones a los derechos colectivos indígenas 22
7.8. daños y derecho a indemnizaciones y reparaciones 22
ANEXOS I : Informe de la FOKISE a la CONAIE
ANEXO II:Denuncia de la Asociación Indígena de San Francisco 2
ANEXO III: Carta del Director Nacional de Salud de la Cruz Roja Ecuatoriana
INFORME TECNICO DE LA COMISION INTERNACIONAL SOBRE LOS IMPACTOS EN TERRITORIO ECUATORIANO DE LAS FUMIGACIONES AEREAS EN COLOMBIA
19-22 de julio del 2001
La comisión estuvo presidida por:
Blanca Chancoso. Dirigente CONAIE[1]
Y conformada por:
Elsa Nivia. Ing. Agrónoma, Rapal[2] Colombia
David Reyes. Ing. Agrónomo, Rapal Ecuador
Elizabeth Bravo. Doctora en Biología. Instituto de Estudios Ecologistas del Tercer Mundo
Adolfo Maldonado. Doctor especialista en Medicina Tropical. Acción Ecológica
Acompañaron la Comisión:
Rainer Stöckelmann. Equipo de Comunicación de la CONAIE
Lucía Gallardo. Coordinadora de la Comisión. Acción Ecológica
Esta comisión se reunió en las provincias de Sucumbíos y Esmeraldas con diferentes organizaciones sociales y autoridades civiles, que en algunos casos acompañaron a la comisión en el recorrido a las comunidades de estudio. Participaron 111 personas en la recolección de información:
19 de julio de 2001 (3:00 p.m.) Lago Agrio
Reunión en la FOKISE[3]con presencia de:
Orlando Grefa |
Presidente |
Yolanda Grefa |
Dirigente de Mujeres |
Anselmo Salazar |
Vicepresidente |
Jorge Valverde |
Coord. Nac. Indíg. Consejo Provincial. |
Italo Cerda |
Dirig. De Desarrollo Comunitario |
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19 de julio de 2001 (5,00pm)
Reunión en el Municipio de Lago Agrio
29 personas presentes en la reunión:
Carmen Granda |
IMLA[4] (Municipio) |
Armando Cerda |
FOKISE |
Wilman Benalcazar |
IMLA |
César Cerda |
FOKISE |
Hernán Benalcazar |
IMLA |
Rosendo Castillo |
Centro Agrícola |
Jorge Valverde |
HCPS[5] |
Edgar Balcazar |
Centro Agrícola |
Kristina Hanson |
National Swedish Radio |
José Félix Aldaz |
Unión Asociaciones de Agricultores |
Elizabeth Lundgren |
Cooperación Técnica Sueca |
Jorge Salas |
Asoc. Campesinos C. Solidario |
Ove Öst |
Cooperación Técnica Sueca |
Abelardo Ruiz |
Centro Agrícola |
Richard Rojas |
FEPP[6] Lago Agrio |
Máximo García |
Comité Modelo |
Pablo Rivera |
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Narcisa Hurtado |
Codesa Esmeradas |
Carlos Guerrero |
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Honorio Yunga |
Comité DDHH Lago A |
Pepe Castillo |
ASCIS[7] |
José Luís Guevara |
Las Propicias (Esm) |
Padre Vinicio |
ISAMIS[8] |
Margarita Castillo |
La Propicia 1 |
Gilberto Grefa |
FOKISE |
Alexandra Almeida |
Acción Ecológica |
Anselmo Salazar |
FOKISE |
Patricia Granda |
Acción Ecológica |
Eddy García |
ASCIS |
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20 de julio de 2001 (7:00am)
Asociación Indígena San Francisco 2 (Sucumbíos)
Esta comunidad cuenta con 21 familias. El censo lo constituyen 46 adultos, los niños no están censados, pero hay 21 niños en la escuela.
En la reunión realizada en la escuela se presentaron 22 adultos y 17 niños.
20 de julio de 2001 (7:00 p.m.)
Esmeraldas, reunión en el auditorio de la Gobernación.
Participantes:
Adolfo Chapiro |
Cdad Chachi, profesor |
Charito Rivera |
Foro de mujeres (Ptra.) |
Pablo de La Cruz |
Cdad Chachi |
Lourdes Villota |
Foro de mujeres (Ptra.) |
Fredy Cevallos |
Pte. Red Sureste |
Celeste Cagua |
Foro de mujeres (Ptra.) |
Narcisa Estupiñan |
Pte. Red Noreste |
Ketty Flores |
Foro de mujeres (Ptra.) |
Daisy Monroy |
Pte. Red Noroeste |
Victoria Caicedo |
Foro de mujeres (Ptra.) |
Leonardo Quintero |
Repres. R. Centroeste |
Raúl Méndez |
Repres. INNFA |
Antonio Hers |
Tte. Político P. Taviazo |
Patricio García |
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Humberto Reyes |
Reprs. R. Suroeste |
Eduardo Quiñonez |
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Piedad Ortiz |
Foro de mujeres (C.S.) |
Tomas Palomino |
Repres. Consejo Prov. |
Ruby Montaño |
Foro de mujeres (Ptra.) |
Antoñeta Viera |
Foro de mujeres. Coor. Proy. |
21 de julio de 2001 (1:00 p.m.)
Comunidad de Mataje, Esmeraldas. Se realizó una reunión con 16 personas de la comunidad, muchos no acudieron por estar avisados que la comisión llegaba en helicóptero y esperaron en la mañana.
21 de julio de 2001 (5:30 p.m.)
Hospital Fiscomisional Divina Providencia, capacidad para 68 camas, con 3 médicos de planta y 6 rurales para guardias e itinerancias. Reunión con el Dr. Dueñas, epidemiólogo y Coordinador del hospital y Dr. Merino, Director del hospital.
Tras el levantamiento indígena del 21 de enero de este año, el Gobierno Nacional y las organizaciones indígenas, campesinas y sociales suscribieron el 7 de febrero un Acuerdo sobre 23 temas de interés nacional, a través de los cuales el Gobierno Nacional reconoció “la existencia de conflictos históricamente no resueltos en la relación Estado-Pueblos Indígenas”. Pero, además, se incluyeron demandas como “no admitir la regionalización del Plan Colombia ni involucrar al país en un conflicto ajeno” (punto 16 del Acuerdo) y en lo relativo al “reclamo de indemnizaciones a los Gobiernos de EEUU y Colombia por parte del gobierno ecuatoriano, por todos los daños que provoque a la sociedad, a la economía y naturaleza ecuatorianas la ejecución del Plan Colombia”, serán tratadas en “Mesas de trabajo” (Anexo I).
En cumplimiento de este acuerdo, el Gobierno Nacional y las Organizaciones Indígenas, Campesinas y Sociales, sostuvieron ocho reuniones de trabajo, entre el 10 de abril y el 28 de junio, y una revisión de los acuerdos, la misma que se realizó el 4 de julio.
En estas reuniones se aprobaron 11 acuerdos parciales entre las Partes, siendo uno de ellos el que admite que “se efectuará una investigación técnica y científica, a cargo de una Comisión bipartita del Gobierno Nacional y de las organizaciones indígenas, integrada por delegados de instituciones nacionales e internacionales involucradas en temas de salud humana y protección del ambiente, a fin de determinar eventuales efectos nocivos en territorio ecuatoriano de las fumigaciones en el sur de Colombia y recomendar, si fuere del caso, las acciones y medidas que se considere pertinentes”.
Este acuerdo además establecía que la “Comisión iniciará su trabajo, a partir de la segunda quincena de julio para lo cual el Gobierno dará las facilidades necesarias” (Anexo II).
Las preocupaciones de las organizaciones indígenas, campesinas y sociales en la Mesa de Diálogo sobre el Plan Colombia fueron las siguientes:
a) La regionalización del conflicto social y armado colombiano;
b) los reiterados intereses de las empresas transnacionales, con el fin de apropiarse de los territorios y los recursos de la Región Amazónica para su explotación indiscriminada;
c) El apoyo de la industria petrolera y armamentística de los Estados Unidos a la aplicación del Plan Colombia;
d) La paulatina militarización de las zonas de frontera que incluyen operativos con fuerzas militares nacionales y extranjeras, así como el hostigamiento y acoso reiterado de estas fuerzas, que atentan contra los derechos colectivos de las nacionalidades y pueblos indígenas;
e) La agudización y el desbordamiento de la crisis humanitaria y de derechos humanos de Colombia a los países fronterizos, en especial a Ecuador;
f) La inseguridad y el amedrentamiento permanente en las zonas fronterizas con Colombia, por parte de los actores armados, que han provocado desplazamientos forzados de varias comunidades indígenas de los pueblos shuar, kichwa y cofán, que atentan contra su vida cotidiana, sus tradiciones y costumbres.
g) El impacto y las consecuencias en la economía local, la salud humana y animal, y en los cultivos y las plantaciones de subsistencia de las poblaciones fronterizas, cercanas a las zonas de fumigación aérea con agentes químicos, por parte del Gobierno colombiano;
h) El involucramiento de nuestro país en el conflicto armado y social colombiano al ceder el uso de las instalaciones de la Base Aérea “Eloy Alfaro”, en la ciudad de Manta, a las fuerzas militares estadounidenses.
Sin embargo, lo que no está en discusión es que dentro de la estrategia de erradicación de áreas de cultivos calificados como “ilícitos“ dentro del Plan Colombia, se están utilizando sustancias químicas altamente tóxicas para la salud humana y el medio ambiente y en su ejecución se ha afectado al territorio ecuatoriano. La preocupación acerca de la formulación química utilizada en los programas de erradicación de cultivos ilícitos y los efectos en el medio ambiente y la salud humana, ha levantado la preocupación del propio senado norteamericano, a través del Comité de Adquisiciones. Incluso la Organización de Naciones Unidas ha expresado su preocupación por los posibles efectos de las fumigaciones en el medio ambiente y la salud humana.
En el Ecuador la situación por la que atraviesan las poblaciones fronterizas no es menos desconcertante. Varias denuncias, provenientes de distintas fuentes, coinciden en manifestar su preocupación por los efectos sentidos en la salud humana y en el medio ambiente, que se expresa en la pérdida y destrucción de varios cultivos alimenticios. Ante esta preocupación la comisión bilateral decidió efectuar un recorrido por las provincias fronterizas para determinar los impactos en la zona y en la población.
LIMITACIONES
La débil voluntad política del Gobierno Nacional para facilitar el trabajo de la Comisión bipartita se manifestó claramente:
- En la ausencia de varios delegados del gobierno en las reuniones previas de organización del trabajo de la comisión.
- En la falta de apoyo a los requerimientos de información acerca de aspectos relevantes al tema a investigar.
- La ausencia de facilidades logísticas
De hecho la falta de seriedad del Gobierno Nacional frente a los acuerdos adquiridos en las Mesas de Diálogo sobre el Plan Colombia, mesa que es presidida por el embajador Alejandro Suárez, en representación del Gobierno Nacional, influyó para que la comisión no pueda contar con la participación de organizaciones internacionales de gran prestigio en la materia como: Sunshine Project - Estados Unidos, Global Exchange - Estados Unidos, Acción Andina — Colombia, quienes una vez aceptada su participación en la Comisión, no pudieron ajustar sus agendas personales a las constantes señales del Gobierno Nacional de incumplimiento de la agenda previamente concertada.
Prueba de ello es el acuerdo tomado el 11 de mayo, ratificado el 17 de ese mismo mes, para que una comisión de inspección empiece su labor la segunda quincena de junio y que luego fue postergada para el 16 de julio. No obstante, por requerimiento de Cancillería, se volvió a postergar esta actividad dos días más, fecha inicialmente prevista para el arribo de los participantes extranjeros. A pesar de ello, el Ministerio de Relaciones Exteriores remitió a último momento, el miércoles 18 de julio, por la tarde, una comunicación en la que solicitaba postergar, una vez más, la fecha del inicio de las actividades de la Comisión Bipartita, sin señalar una fecha definitiva y argumentando falta de facilidades logísticas, lo que evidentemente perjudicó la participación de representantes internacionales.
Ante esta situación, las Organizaciones Indígenas, Sociales y Campesinas decidieron continuar con el trabajo, y conformaron una Comisión Técnica con expertos nacionales y con la participación de Elsa Nivia, experta colombiana.
a) Realizar un reconocimiento en las zonas de frontera (Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos) e identificar el impacto a la población ecuatoriana, por las fumigaciones realizadas en Colombia en el marco del Plan Colombia.
b) Recoger los testimonios de la población, de sus afecciones al momento de las fumigaciones y la situación actual.
c) Documentar el impacto de las fumigaciones en la salud de la población, sus cultivos y animales de crianza, con evidencias que apoyen e impulsen la adopción de medidas locales, nacionales e internacionales, que resuelvan los impactos actuales y eviten nuevas situaciones que amenacen a la población ecuatoriana.
d) Recoger las propuestas y denuncias que sobre las fumigaciones han hecho organizaciones de la sociedad civil y gobiernos locales.
e) Abrir canales de participación de la población local a partir de la conformación de una red de monitoreo y vigilancia de posibles impactos por las fumigaciones en cada una de las 3 provincias fronterizas.
La Comisión inicialmente preveía el recorrido por las tres provincias de la frontera norte: Sucumbíos, Esmeraldas y Carchi.
En la provincia de Sucumbíos se visitarían tres comunidades, dos colonas y una indígena Kichwa (San Francisco 1, San Francisco 2 y Nuevo Mundo). Por las limitaciones señaladas anteriormente se visitó únicamente San Francisco 1 y 2 y posteriormente, con el fin de recoger información escrita, visitamos la Comunidad de General Farfán
En Esmeraldas se visitó la zona de Mataje, compuesta en su mayoría por población afrodescendiente.
El recorrido en Carchi se canceló, pues era imposible llegar a la comunidad de San Marcos, sin contar con un helicóptero. Este recorrido se postergó para un segundo momento.
En las provincias visitadas, Sucumbíos y Esmeraldas, se realizaron reuniones con las autoridades locales, instituciones y organizaciones sociales antes de los recorridos a fin de que se incorporaran a las visitas y de conocer su interés, información y propuestas sobre las fumigaciones y sus impactos.
Con las comunidades se trabajó en dos grupos: 1.Uno para identificar, a través de los propios afectados, el impacto de las fumigaciones mediante entrevistas y chequeos médicos. 2. El otro grupo fue conformado para identificar los impactos en los sistemas agrícolas y en la crianza de animales, en base a la observación y entrevistas.
Considerando la situación de invisibilidad a la que está sometida la población de la zona, a la Comisión le pareció importante que los resultados de este informe recojan los testimonios de los actores locales.
Los dirigentes de la FOKISE manifestaron estar sufriendo por las acciones derivadas del Plan Colombia (las fumigaciones y la violencia) así como por las actividades extractivas de las empresas petroleras:
“Hemos sido afectados con enfermedades y muchas de las personas que salieron huyendo ahora son amenazadas y perseguidas. El Estado debe evitar que ese territorio que les obligaron abandonar sea ocupado por colonos, o debe declararlo como reserva.”
“Hay numerosas personas kichwas afectadas a lo largo del río San Miguel y los cultivos están afectados por las fumigaciones. Los aviones cruzaron la frontera y tenemos problemas respiratorios, oculares, de piel,...” (Orlando Grefa, Presidente)
Preguntamos sobre si tenían datos que pudieran sustentar estas afirmaciones y dijeron:
“No tenemos datos por escrito, porque no hemos ingresado en esa zona desde octubre-noviembre del año pasado. Por cuestiones de seguridad no se desplazó la brigada médica de la FOKISE a la zona.” (Jorge Valverde, coordinador)
Manifestaron haber recibido denuncias orales de problemas por las fumigaciones desde los Tetetes hacia arriba del Río San Miguel y tener grabado un vídeo sobre los problemas de las fumigaciones en la comuna San Francisco 2, que nos facilitaron. En él aparecen testimonios de campesinos e indígenas describiendo las afecciones causadas por las fumigaciones a la población, cultivos, economía, educación de los niños y cultura.
Manifestaron estar preocupados por la interpretación que hizo de sus palabras la Comisión Interministerial desplazada a Lago Agrio el 5 y 6 de julio, por lo que enviaron un Informe aclaratorio a la CONAIE (Ver anexo). El Dr. Vinicio Mancheno[9] recalcó en posterior conversación, al recoger el informe, que ellos manifestaron no encontrar afecciones en la población en la franja desde Yanamaru a Riera, en el Río San Miguel, que no es fronteriza con Colombia y a 10 horas de canoa (alrededor de 50 km) de la zona más intensamente fumigada del Valle de Guamués y San Miguel.
La población campesina, presente en la reunión realizada el 19 de julio en el Municipio, manifestó:
“Los niños de las escuelas, en las comunidades cercanas a la frontera, están con problemas, antes jugaban y ahora están con dolores de cabeza y diarrea. En la comunidad 10 de agosto había más de 500 pobladores, ahora no hay ni 200 porque en el campo no hay crédito ni financiamiento ni apoyo para la producción. Las fumigaciones han acabado con nuestras cosechas. La situación es alarmante porque no hay fuentes de trabajo para compensar. Estamos contaminados y sin ingresos” (Edgar Balcazar, Coop.10 de agosto)
“El crédito a los campesinos ha sido imposible de recuperar este año. Se ha realizado un estudio con muestras para ubicar cuál es el problema, y buscar alternativas, pero aún estamos a la espera de los resultados”. (Richard Rojas, FEPP-Nueva Loja)
“Hemos tratado de coordinar, y de reunir a las comunidades, pero no se ha podido hacer con las instituciones”. (Rosendo castillo, Presidente Centro Agrícola de Sucumbíos)
“Si no nos dan información, no tendrán ningún pago ni ninguna indemnización. Así fue que nos dijo el grupo de ingenieros agrónomos de Sucumbíos. Sin embargo, los señores profesionales, veterinarios, agrónomos, el doctor del MAG[10] (yo lo denuncio públicamente) dijo que nosotros los campesinos somos mentirosos, que sólo andamos en busca de dinero. Aquí tenemos las evidencias- dice mostrando una yuca enferma-. Este es un producto que tenemos. Hace seis, ocho meses atrás, nosotros no teníamos este tipo de enfermedades. Nosotros teníamos un producto sano, teníamos una buena cosecha. De 23 quintales por hectárea de arroz, ahora cosechamos dos, tres quintales de arroz. (...)A mí se me murieron 17 animales en menos de 30 días, y dice el señor del MAG que nosotros somos mentirosos, que hay que ir a verificar. Yo le dije que si quiere le llevo a ver las osamentas de los animales que se me han muerto(...) Pueden hacer una encuesta a cualquier maestro de cualquier escuela sobre lo que les comento: que los niños brincaban, saltaban de alegría seis, ocho meses atrás. Ahora se duermen en los pupitres y cada rato necesitan el baño. (...) Estamos viniendo aquí a Lago Agrio, al Coca, a Puerto El Carmen porque en el campo no tenemos qué hacer, necesitamos un crédito, necesitamos un financiamiento, una preparación para poder mejorar nuestra producción. Si salimos del campo a la ciudad, ¿a qué salimos? Creo que en menos de un año, nosotros aquí en Sucumbíos no vamos a tener qué comer, porque la situación es alarmante. El señor Presidente ha venido haciéndose de oídos sordos porque supuestamente él conformó su delegación para venir a verificar; nosotros estamos dispuestos a demostrar, a decirle al pueblo ecuatoriano y al mundo en general que estamos contaminados, que estamos enfermos, que no tenemos una fuente de ingreso para mantener a nuestras familias. Nosotros, lentamente, vamos a morir como los animales silvestres”. (Edgar Balcazar, Coop.10 de agosto)
“En la frontera los que vivimos jamas tuvimos problemas hasta ahora que empezaron las fumigaciones y las aplicaciones del Plan Colombia”. (Jorge Salas, Cooperativa Chone 1)
“Hemos mandado muestras de plantas para ver la posibilidad de enfermedades por hongos, y por otras plagas, es decir, al nivel fitopatológico. En caso de suelos ver la fertilidad y en el caso del agua, ver cómo está la composición físico-química. Eso es lo que se pretende hacer. No queremos buscar el glifosato porque sabemos que es muy difícil, obviamente, en pruebas de laboratorio buscar eso. Pero es importante determinar la fitotoxicidad también”. (Eddy García, ASCIS)
La comunidad reside a 2.000 metros de donde se realizaron las fumigaciones en Colombia. Varias avionetas fumigaban durante 4-5 veces y durante 8 días, después volvían a los 15 días y nuevamente fumigaban. Si bien algunos presentes comentaron que las fumigaciones se podían percibir desde septiembre hasta marzo, coincidieron que desde principios de enero fueron visibles.
“Hemos vivido años en los que la felicidad y la paz reinaban y no las enfermedades como ahora. Nadie tenía los problemas con la salud, los animales, las plantas. Por nuestros shamanes ya conocíamos que este era un sitio sagrado y que las plantas son sagradas también. Pero ahora esas plantas están contaminadas y se vienen contra nosotros. Nos toca morirnos como extranjeros en nuestra propia tierra. Era nuestro edén y ahora ha tocado un castigo tremendo. Queremos que el Gobierno nos vea y hable con nosotros, pero no quiere porque tiene vergüenza. Aquí se está muriendo la gente y los doctores no nos dicen lo que tenemos, no nos pueden dar el resultado final, dicen que es dengue, paludismo, fiebre amarilla, tuberculosis, no sé que, pero nadie nos puede dar el resultado.” (Olmedo Avilés, Vicepresidente de la Asociación)
Aunque refieren beber agua de los pozos, se bañan en el río. Comentan que en esa época hacía mucho viento y que “apestaba feo y ardían las vistas y la nariz”. Todos desde el comienzo presentaron ojos rojos, que ardían y lloraban y molestaba para ver.
“Nosotros creemos que son por las fumigaciones porque antes no había enfermedad y vivíamos libres, sanos. Ahora por la fumigación empezaron síntomas de fiebre”. (miembro de la comunidad)
Relataron que los primeros en enfermarse eran los niños, con un cuadro digestivo de diarreas y vómitos intensos con inflamación abdominal. Posteriormente fueron los adultos los que presentaron estos cuadros.
“En algunas casas se enferman los niños y en otras toda la familia se enferma; adultos y niños, con los mismos síntomas. Los adultos más con fiebre y dolor de cuerpo y de cabeza”. (miembro de la comunidad)
Después los problemas fueron respiratorios, con una tos intensa y seca, pero que se acompañaba de dificultad para respirar y que a muchos niños les dieron desmayos. Estos, junto con las fiebres ocasionaron que los 21 niños de la escuela dejaran de asistir y en la actualidad, refiere el profesor, están con anemia y no pueden rendir bien. La escuela, por estos problemas, cerró un mes antes de lo establecido, y lo mismo ocurrió en la Asociación San Francisco 1.
Refirieron, de igual manera, la aparición de ampollas en la piel que sostuvieron durante bastante tiempo.
Comentaron que una semana antes de la visita se presentó la Cruz Roja Ecuatoriana para brindar atención médica. Les dieron algunos tratamientos, pero dijeron que necesitaban una atención más continuada, porque sino van a quedar sólo con calmantes. Denunciaron que es la única institución de salud que se ha hecho presente en la zona.
Se reportó la muerte de cuatro niños durante el período de mayores fumigaciones: Uno de la comunidad El Cóndor y tres de la comunidad Reina del Cisne, uno de ellos de 1 año de edad. Manifestaron que en los dos últimos años ningún niño murió con menos de tres años, lo que puede demostrarse porque en San Francisco 2 se encuentra el cementerio para las comunidades de alrededor, pero que en el periodo del 2 al 10 de enero del 2001 fallecieron estos 4 niños. La madre de la niña fallecida, Ethel Calapucha, manifestó que su hija estuvo con fiebre, vómito y diarrea y que murió en menos de dos días. Fue atendida en el Centro de Salud San Francisco de Lago Agrio, donde no le encontraron la causa. Remitida a su domicilio murió en la casa. Quienes vieron el cadáver relatan que el cuerpo se puso morado, no lívido, y que igual ocurrió con los otros niños fallecidos.
De las siete familias presentes en la reunión se pudo obtener los siguientes datos:
De las 45 personas que componen esas siete familias, todas ellas manifestaron haberse enfermado en el momento de las fumigaciones con los síntomas descritos anteriormente: Problemas de ojos, respiratorios, digestivos y cutáneos. De este grupo de 45 personas, 5 buscaron atención médica (11.1%), mientras que el resto se atendió con agua de hierbas.
De este grupo destaca la muerte de la niña de la comunidad Reina del Cisne, cuya identidad se debe preservar según disposiciones del Código de Menores. Asimismo se reportó el nacimiento de dos niños con malformaciones: una bebita de 3 meses de edad con lesiones neurológicas importantes y pérdida de reflejos, que necesita valoración, y un bebé de 1 mes de edad, con “malformación” de las piernas, quien no estaba en el momento de la visita porque lo habían trasladado al Hospital de Lago Agrio. Dos semanas más tarde, cuando miembros de la Comisión se desplazaron a recoger la carta de denuncia que hizo la comunidad (ver anexo), se les comunicó que el día 30 de julio fallecía a la edad de 1 mes y 25 días otro niño (el quinto fallecimiento). En la comunidad la señora Rosario Tanguila está embarazada de 8 meses y recibió las fumigaciones como las otras dos madres. Hay que estar pendiente del nacimiento de ese niño y de una evaluación del mismo.
La población manifestó que los shamanes se han tenido que ir de la comunidad, pues las plantas con las que sanaban están contaminadas y con ellas no se puede curar. El impacto cultural por las fumigaciones para esta comunidad ha sido enorme.
El dirigente de la FEINCE[11], Toribio Aguinda, mientras se recababa, dos semanas después del recorrido, la información escrita confirmó que su pueblo Cofán ha sufrido los impactos de la fumigación en San Antonio, Río Guamués, Santa Rosa de Sucumbíos y Yarinal en el río San Miguel. Esta Comuna, Yarinal, sobre territorio colombiano, ha desaparecido. Cinco familias se desplazaron a Lago Agrio y 10 a Chandia Na'en, después de que tras las fumigaciones murieran 3 niños, uno de 6 años y dos de 9, y aparecieran enfermedades desconocidas con: “intensa tos, granos por toda la piel y hasta en la boca”.
En la visita a esta comunidad (San Francisco 2), además del trabajo de las entrevistas, se revisó el estado de salud de los niños. Tras revisar a 17 de ellos en edades comprendidas entre los 3 meses y los 6 años, se llegó a los siguientes diagnósticos de sospecha:
DIAGNÓSTICO DE SOSPECHA |
No. de CASOS |
Parasitosis |
14 |
Anemia |
8 |
Catarro |
6 |
Piodermitis |
5 |
Conjuntivitis |
4 |
Retraso Psicomotor |
2 |
Hepatomegalia |
2 |
Trastornos neurológicos |
1 |
Gastroenteritis |
1 |
Hongos |
1 |
Sangrado Vaginal |
1 |
Se pudo comprobar que todos los niños estaban enfermos con una media de 3.1 enfermedades por persona, una moda de 1 y un rango de 1-6 enfermedades por niño.
Analizando los reportes de las diez primeras causas de enfermedad del Subcentro de Salud de General Farfán, a cuyo nivel de influencia pertenece San Francisco 2, se encontró que las tres primeras causas de enfermedad de la población seguían siendo las infecciones respiratorias, que aumentaron de enero a junio del 2001 en un 42% (de 206 a 293 casos) con respecto al mismo periodo del año anterior; las infecciones de piel aumentaron en un 48% con respecto al 2000 (de 147 a 218) y el paludismo aumentó en un 33% (de 111 a 148).
El doctor del subcentro manifestó que el impacto de las fumigaciones se notó considerablemente más en el mes de enero y que, de repente, se respiraba el químico y hubo numerosos casos de rinitis y de irritación a los ojos que no quedaron contabilizados.
Un suboficial del 'Destacamento Teniente Molina' en la Parroquia General Farfán, que solicitó no ser mencionado, manifestó que “todo el destacamento se enfermó con dolores de cabeza cuando fueron las fumigaciones”
En las zonas de frontera, donde realizamos el recorrido, se tienen las siguientes características:
- Temperatura: La media anual de la provincia es de 26 grados C. Temperatura mínima 18 grados C. y máxima de 35 grados C.
- Precipitación: La media anual es de 3.729 mm. Precipitación mínima es de 2.000 mm. y la máxima 6.000 mm. anuales. El mes de mayor precipitación es Abril con 938 mm. el de menor precipitación es agosto con 232 mm.
- La humedad relativa está entre 80 — 90%.
- Heliofania. Tiene de 2.5 — 3 horas de sol por día promedio anual
Los suelos existentes en la zona son Dystropepts (rojos). Typic Distrandepts(pardos). Hidrandepts y Tropaquepts.
Según el Programa Nacional de Regionalización (PRONAREG) para los suelos de la región se recomienda el manejo integral agrosilvo-pastoril o uso forestal controlado, protección, reservas ecológicas y de vida silvestre, fomento de cultivos verticalmente estratificados así como la rotación de cultivos.
De acuerdo al Mapa Morfo-Edafológico la provincia de Sucumbíos en la parte colindante con Colombia presenta una fisiografía con pendientes variables inferiores al 50% a colinas redondeadas en su mayor parte.
La comunidad reportó que las lluvias en esta zona han ido regulares, como todos los años, y que la causa del mal de sus cultivos ha sido las fumigaciones en el lado colombiano de la frontera, realizadas en horas imprevistas y a una altura no moderada por la topología del terreno, la vegetación del bosque húmedo y el peligro de artillería. La deriva del viento provocó que el químico de las fumigaciones cause impactos en el territorio ecuatoriano, produciendo los siguientes efectos:
· En los animales los campesinos refieren haber tenido numerosas pérdidas en aves, vacas que abortaron en el momento de las fumigaciones, muertes de chanchos, perros, gatos, etc.
· Hay que destacar la coincidencia de que algunas personas manifestaron haber encontrado en la montaña cercana a las zonas de fumigaciones numerosos animales de selva muertos, sin ser alimento para otros, sólo pudriéndose. Todavía se siguen encontrando.
El 100% de los presentes manifestaron que a partir de enero y durante el presente año han tenido problemas en los siguientes cultivos: café, arroz, banano o plátano, yuca, cítricos y pastos. Así mismo los presentes manifestaron que en las plantas, las hojas, comienzan a perder su color verde (decoloración), se produce un amarillamiento (clorosis) y las plantas mueren o ya no producen.
Los campesinos de la zona manifiestan que la aguabilla o guaba roja (un árbol del bosque) ya no floreció ni fructificó en este año y es el alimento principal de la guanta, guatuso y otros animales de la montaña, por lo que existe una grave preocupación.
Con cuatro miembros de la comunidad, cuatro agrónomos del FEPP e ISAMIS, se realizó un recorrido para verificar en campo, las afirmaciones realizadas en la asamblea, y pudimos apreciar:
En CAFÉ los cultivos presentan una alteración del color verde de las hojas, con un amarillamiento de la nervadura central, luego una clorosis (amarillamiento) total y aparecimiento de manchas de color café en las puntas y bordes de las hojas y un marchitamiento total de la planta. Manifestaron que las flores se caen y los frutos se necrosan y no hay producción de semilla. En la base del tallo se puede observar el inicio de una pudrición. Este cultivo tenía tres años de edad. Se han vuelto susceptibles al ataque de enfermedades tanto del follaje como del tallo y raíces.
En YUCA se observó un amarillamiento de las hojas y en la raíz o parte comestible. Al realizar un corte transversal se nota un halo de color pardo obscuro, cerca de la corteza, la misma que está aparentemente sana. Estas raíces tienen una consistencia esponjosa o 'balzosa', como decían los indígenas, e insípida, que prácticamente no les sirve para comer ni para la elaboración de la chicha.
En PLATANO se pudo observar un marchitamiento de las hojas bajeras de la planta madre y en los tallos de los hijuelos. Los campesinos manifiestan que se ha frenado el crecimiento de la planta. Al realizar un corte transversal se observó un necrosamiento de los haces liberoleñosos o tejidos conductores que impide el transporte de la savia. Mientras el corte se lo realizaba más cerca de la raíz, este necrosamiento era más notorio. De igual manera la gente está procediendo a cortar las plantas.
En ARROZ : hay un amarillamiento que ha reducido notablemente la cosecha. Se verificó una parcela de tres meses. A simple vista se pudo observar una decoloración en toda la planta e inicio de enfermedades, el tamaño es inferior a lo normal y el dueño del lote manifestó que ya no realizará ninguna labor al cultivo porque ya no tendrá producción.
En PASTOS se pudo observar una decoloración o amarillamiento que comienza desde las puntas y los bordes de las hojas, y posteriormente toda la planta se seca y muere.
En lo referente al agua afirmaron que cuando hervían este líquido, en el fondo de los recipientes (ollas) quedaba una mancha de color café como oxidada.
Sobre el aire comentaron que, luego del sobrevuelo de las avionetas fumigadoras, el cielo se llenaba de una nube gris, lo que producía ardor en los ojos, secamiento de los labios y picazón de la nariz.
Mientras se preparaba el recorrido para el día siguiente a Mataje, algunos de los participantes en la reunión de Gobernación manifestaron:
“Trabajo más de 9 años con este herbicida en el banano y he podido comprobar como los trabajadores sufren fuertes problemas a la piel” (Patricio García)
“En Mataje se han dado graves problemas de piel y hasta cardíacos por las fumigaciones, en Hoja de Plátano igual,... pero ¿donde podemos hacer una protesta? ¿A las autoridades? ¿A las ONGs?... Sólo nos queda aguantar”. (participante)
“Cuando comenzaron a fumigar en Colombia, aquí nos cayó una epidemia de granos y ojos rojos. Se tomaron muestras de agua, pero nunca volvieron a darnos los resultados. Estamos preocupados porque ayer y esta mañana aparecieron avionetas de fumigación sobrevolando esta zona (sobre territorio ecuatoriano)” (Johny Segura, vicepresidente de la comunidad)
“Nunca tuvimos una epidemia como la de octubre del 2000. Yo soy nativa de este lugar y jamás vimos algo parecido. Sólo el paludismo, pero esta vez a los niños se le hincharon las vistas, tuvieron dolores de barriga y cabeza y el plantel educativo los mandaba a la casa por las diarreas. Duró como 8 días, y nos dijeron que igual era por las palmeras o por las fumigaciones, pero nunca supimos, se hicieron análisis, pero no dieron los resultados.” (Beatriz Arroyo, primera líder de la parroquia)
“A fines de septiembre y principios de octubre se enfermaron, en 8 días, 16 niños y 12 adultos. Presentaron: vómitos, diarrea, erupción de piel (se ponía roja, con granos y 'charras'), dolores de cabeza, irritación de ojos y fiebre alta. Después empezaron a enfermarse los adultos. Tuve que dar antibióticos porque las diarreas y las infecciones respiratorias eran muy intensas. Lo que me preocupó es que con las denuncias que hicimos la prensa llegó hasta este lugar, pero en el MSP nadie se ha condolido de lo que aquí pasó. Para una epidemia como esta nadie ayudó y nadie vino a ver que pasaba”.
“Para mi no cabe duda que fue la fumigación, no fueron las palmeras. Cuando murieron los peces fue unas semanas después de lo que pasó aquí y fue más abajo. ¿Fue una coincidencia que comenzaron las fumigaciones y enseguida nos enfermamos?. Este río es un afluente del Río Mira. Desde aquí se escuchaban las avionetas, pero nunca vimos fumigar. Al parecer los militares y la Cruz Roja tomaron muestras, pero nunca nos informaron de los resultados. El daño venía del río, porque los animales no se enfermaron, no toman ese agua. Dejamos de tomar el agua del río por el de una vertiente y se paró la afección. El viento aquí siempre sopla para Colombia, porque estamos cerca del mar.” (María Cevallos, auxiliar de enfermería de Mataje)
La comunidad manifestó que toda la población se enfermó con picor en los ojos, y que muchas personas no se atendieron en el subcentro porque no daban allá abasto, pero que estuvieron enfermas. De igual manera, esto se dio en Las Delicias, Corriente Larga y Boca de Chanul.
Las afecciones oculares presentaban irritación y enrojecimiento sin secreción purulenta. Los vómitos y diarreas eran muy líquidos, sin sangre y se dieron antibióticos para el tratamiento. La afección respiratoria presentaba tos seca, irritativa, con agitación para respirar, sin llegar a ser asma. Los problemas de piel no se correspondían con enfermedad propia de niños, eran granos como “charras” que curaron con alcohol y garamicina.
“Era verano, el río estaba bajo y la contaminación fue grande. Jamás pasó aquí nada en 17 años, pero no nos llegó ninguna autoridad a ver lo que pasó. Por eso estamos preocupados. Sabemos que el agua del Río Mira nos contamina y justo acaban de empezar a fumigar otra vez”. (María Cevallos, auxiliar)
Desde entonces hasta hoy han nacido 8 niños, ninguno ha presentado alteración alguna.
Una trabajadora de las palmicultoras, Tania Castillo, nos confirmó que las fumigaciones de la palma se hacen con bomba, no con avioneta, y que la vertiente a la que drena el agua de estos cultivos es río abajo, posterior a Mataje.
“No tenemos reportados gente intoxicada por las fumigaciones, lo de Mataje no sabemos porque habrá sido. Recibimos reportes de colaboradores voluntarios donde indican la presencia de IRA (Infecciones Respiratorias Agudas), pero no nos dicen si es por fumigaciones. Se debería hacer una investigación.” (Dr. Dueñas, epidemiólogo)
“En octubre tuvimos un gran número de niños con conjuntivitis, lesiones de piel, y problemas respiratorios y diarreicos. Se atribuyó a los insecticidas de las palmicultoras, pero no disponemos de nada para trabajar y averiguar. Somos sólo tres médicos tratantes y hemos tenido que traer a los médicos rurales para que atiendan en el hospital porque en sus localizaciones estaban desaprovechados. Hay unas brigadas que suelen salir para hacer recorridos, pero no fueron hasta allá.” (Dr. Merino)
“En caso de emergencia epidemiológica los auxiliares son los que nos informan de cambios o circunstancias en la salud y nosotros nos desplazamos para tomar muestras. La unidad atiende en la medida de sus posibilidades, es hospital de agudos, que no puede mantener enfermos más allá de dos días. Cuando tuvimos conocimiento fuimos, pero no pudimos hacer muestras. Denunciamos, pero ahí quedó, no vino nadie a averiguar, ni siquiera el MAG que es quien debe controlar a las palmicultoras. Quien sí vino es la Cruz Roja, que realizó muestras, e investigadores de los canales de TV.” (Dr. Dueñas)
“Nuestra vigilancia epidemiológica no nos permite darle seguimiento a todo esto. Tenemos un laboratorio de análisis básico y en Mataje no tenemos cómo reponer el foco del microscopio que se fundió hace meses. Además, la falta de personal es grande. Los médicos que residimos somos naturales de aquí, pero todos los que vienen se han ido a Colombia, a Tumaco, donde ganan al mes 1.200 dólares”. (Dr. Merino)
“Las itinerancias las hacemos cada dos meses para dar atención a la población, pero son poco efectivas. Suelen ir un médico (vacunaciones), odontólogo (sólo extracciones), obstetriz y auxiliar, pero nuestras cifras de atención de salud primaria son muy bajas.” (Dr. Dueñas)
Las poblaciones de frontera en la región Amazónica son poblaciones en situación de extrema vulnerabilidad debido a los impactos ambientales de la actividad petrolera y a la marginación económica y política, lo que aumenta la violencia social en la zona. La presencia de las fumigaciones es un elemento más de distorsión en la zona, situación que demanda acciones urgentes y decisiones políticas inmediatas.
Tras las fumigaciones, su impacto en la salud y las pérdidas de cultivos, la población ha tenido que migrar provocando problemas comunitarios, la desestructuración familiar y el aparecimiento de desplazados internos.
El grupo de población está abandonando sus tierras lo que constituye un riesgo para el ejercicio de la soberanía del país. En el caso de los pueblos indígenas el abandono de sus territorios y tierras supone además un grave conflicto de identidad cultural que amenaza a su misma condición de nacionalidades y pueblos.
Por otra parte, la soberanía del país está amenazada tanto por la contaminación transfronteriza, como por la presencia de acciones en territorio nacional. De hecho existen testimonios que revelan que las avionetas encargadas de realizar las fumigaciones aéreas hicieron sobrevuelo sobre territorio nacional fronterizo a Colombia.
El estado de zozobra y abandono ante una nueva fumigación como las que están anunciadas en la zona para los meses de julio-agosto, somete a la población a una gran tensión. En Mataje el sobrevuelo de avionetas generó también la población una gran preocupación.
La capacidad institucional en la frontera para enfrentar conflictos de salud como los provocados por las fumigaciones es débil. En ninguno de los lugares visitados se ha realizado vigilancia epidemiológica por parte de las instituciones responsables, en unos casos argumentando que se trata de zonas de riesgo por la violencia, y en otros por falta de personal y recursos.
El trabajo de investigación se le ha dejado a la prensa o a esfuerzos dispersos de otros investigadores. No ha habido coordinación ni un buen manejo de la información e incluso ocultamiento de la misma. Un ejemplo de esto es la posición de la Cruz Roja Ecuatoriana. Mientras el director del Hospital de San Lorenzo manifestaba que la Cruz Roja había tomado muestras de agua del Río Mataje, el Dr. Francisco Cevallos —Director Nacional de Salud de la Cruz Roja - en comunicación telefónica dijo que sólo fueron a hacer un diagnóstico comunitario con análisis de aguas, pero sin relación con las denuncias por las fumigaciones. Dos días después, no obstante, en carta fechada el 27 de julio (ver anexo) manifiesta “no hemos realizado ningún estudio”. De igual manera, aunque la comunidad de San Francisco 2 aplaudía que era la única institución que se había presentado, el Dr. Cevallos en la misma carta manifiesta que: “En cuanto a la Comuna de San Francisco 2, tampoco hemos realizado visitas y mal podemos dar informe sobre lo que solicitan (...) en honor a la verdad”.
En el caso de que dichos estudios hayan sido realizados, la población carece de información de los resultados de los estudios. En ningún momento fueron alertados de los riesgos de las fumigaciones ni tampoco han sido tratados de sus afecciones por personal médico que se haya presentado a la zona.
No hay claridad sobre las responsabilidades institucionales frente a este estado de emergencia. Unos descargan en otros las responsabilidades, sometiendo a la población a condiciones de abandono.
Basados en los testimonios, entrevistas y diagnósticos médicos, se puede afirmar que existe un estado crítico en la salud caracterizado por un incremento en el momento de las fumigaciones de:
- irritaciones graves de ojos (conjuntivitis)
- irritaciones de piel (abscesos, impétigo)
- afecciones gastrointestinales (dolor abdominal, diarrea, náuseas, vómito)
- infecciones respiratorias agudas (bronquitis, gripe, asma)
- la persistencia por cuatro meses, en Sucumbíos, de esta sintomatología, especialmente en la piel.
La situación de salud ha impactado especialmente a los niños. Es una grave coincidencia el fallecimiento de cuatro niños menores de un año a principios de enero, cuando se dieron las fumigaciones y un quinto el 30 de julio. En las zonas referidas no habían fallecido niños de esa edad en los dos últimos años, según testimonio del presidente de la Comunidad San Francisco.
En la comunidad de San Francisco 2 se reportó el nacimiento de dos niños con malformaciones, a quienes se deberá realizar un seguimiento con el fin de determinar la relación de estas malformaciones con las fumigaciones aéreas. Es necesario también realizar un seguimiento de las madres embarazadas con el fin de determinar el posible impacto en la salud de sus niños al nacer.
De igual manera, los niños en edad escolar sufrieron afecciones durante las fumigaciones (diciembre — marzo) que determinaron la suspensión de clases en las dos comunidades visitadas. De acuerdo a testimonios de las organizaciones entrevistadas las escuelas de las comunidades San Francisco 1, con 25 alumnos, Nuevo Mundo, con 58, se vieron obligadas a suspender sus actividades.
Todos los actores coinciden en afirmar que la causa de las enfermedades son las fumigaciones. Por otra parte, esta sintomatología coincide con las observaciones del personal médico de hospitales del sur de Colombia, quienes refieren que, a partir del inicio de las fumigaciones, se observó un notorio incremento de estas afecciones. Según Elsa Nivia, integrante de la comisión, y la literatura científica sobre efectos del Round Up, a esta sustancia se añade nuevos coadyuvantes para formar Roundup Ultra, que es el compuesto químico utilizado en las fumigaciones.
Las fechas de aparición de las enfermedades coinciden con las de las fumigaciones al otro lado de la frontera. Habitantes de la zona, que han vivido en el lugar por años, reportan que ésta es la primera vez que ocurre algo parecido en la zona.
Los signos y síntomas coinciden en diferentes y distantes zonas de la frontera, donde se ha fumigado al otro lado. En la comunidad San Francisco 2, que está a dos kilómetros de la frontera donde se fumigó en territorio colombiano, la totalidad de la población reportó haber tenido síntomas de intoxicación aguda lo que COINCIDE con lo informado por Elsa Nivia en el Valle de Guamués y San Miguel en donde las Personerías de esos municipios, recogieron 1443 quejas interpuestas por cabezas de familia quienes manifestaron que uno o varios de sus miembros fueron afectados por síntomas o daños a la salud que atribuían a las fumigaciones.
La Comisión pudo observar el estado de los cultivos de las poblaciones de las comunidades visitadas, y en base a los testimonios y entrevistas, fue notorio el estado crítico de la producción agrícola y pecuaria en la zona.
La aplicación del herbicida ROUND UP ULTRA contiene glifosato y los surfactantes POEA y Cosmoflux 411. Las fumigaciones por vía aérea a través de avionetas en Colombia, tienen que realizarse desde alturas no normales por las características geopolíticas de la región (zona de guerra), y se lo está realizando en territorio colombiano al otro lado del río San Miguel (200 m de ancho aproximadamente).
Es muy fácil que por deriva (arrastre por el viento) las partículas del agrotóxico sean transportadas lejos del área de tratamiento y, en este caso, el herbicida no solo llegó a la parte deseada, sino que pasó la frontera a territorio ecuatoriano.
Las recomendaciones de la etiqueta del producto y del manual técnico del ROUND UP señala: “cantidades mínimas de este herbicida pueden causar daños severos o destrucción de cultivos, plantas u otras áreas hacia las cuales no estaba dirigido el tratamiento (...) Evite el contacto con las hojas y partes verdes del tallo de las plantas deseables. Evite la contaminación de semillas y alimentos de consumo humano o animal manténgase fuera del alcance de los niños”. (Instrucciones de Uso Roundup Marca Registrada de Monsanto Company St Louis, Missouri 63166 U.S.A.)
En Ecuador la advertencia de la etiqueta del Roundup dice: “mortal si se ingiere, tóxico si se inhala, y peligroso en contacto con la piel”
Los cultivos del café, cacao, plátano, arroz, yuca, frutales,... indiscriminadamente coinciden estar afectados por los mismos signos y síntomas: un amarillamiento generalizado y la pérdida de la producción. Esta decoloración-clorosis o amarillamiento del sistema foliar se sigue de manchas de color café desde el ápice (punta) y los bordes y el marchitamiento total de la planta.
Otra coincidencia es que en todos los cultivos el sistema radicular (raíces) de las plantas también presentan sintomatología de necrosamiento y pudrición.
Estas características tienen que ver principalmente con procesos fisiológicos y de fitotoxicidad. Según la literatura “científica” explicada por los productores del ROUNDUP este herbicida actúa inhibiendo (impidiendo) la síntesis de proteínas (procesos fisiológicos de las plantas) y produciendo fitotoxicidad en las mismas. Las plantas sin producción de proteínas, necesariamente serán plantas débiles, estresadas y susceptibles a cualquier tipo de plagas y enfermedades.
Esta situación coincide con la información otorgada por Elsa Nivia, quien afirma que se trata de un herbicida de amplio espectro absorbido por las hojas. De igual manera que bastan dosis subletales de glifosato para incrementar la susceptibilidad de algunas plantas a enfermedades ocasionadas por hongos. Puede inhibir hongos benéficos que ayudan a las plantas a absorber nutrientes y agua, y puede interferir en sus procesos metabólicos.
Los campesinos e indígenas de la zona han aseverado que este es el primer año que tienen este tipo de problemas de una manera generalizada y que coinciden luego de las fumigaciones en el vecino país de Colombia.
En el café, el cual había florecido de manera abundante antes de las fumigaciones, lo que hacía prever una gran cosecha, los frutos abortaron. Este proceso coincide con la fecha de las fumigaciones.
Los impactos de las fumigaciones sobre los cultivos han provocado la disminución extrema de las cosechas; esto junto con la pérdida de animales de crianza, son pérdidas irrecuperables dada la situación de marginalidad económica de las poblaciones de frontera. Las instituciones crediticias de la zona no han podido recuperar los créditos dada la situación agrícola, lo cual genera desconfianza para nuevos créditos y para nuevos cultivos en zonas en donde no se sabe cuánto tiempo perdurarán los impactos por las fumigaciones y, peor aún, los impactos en caso de que éstas se repitieran.
Esta situación implica una amenaza de hambruna en las poblaciones de la frontera.
En la zona de frontera existen numerosas comunidades indígenas que, al igual que San Francisco 2, estarían sufriendo impactos por las fumigaciones.
La salida de los shamanes de la comunidad S. Francisco 2 es una clara muestra de impacto cultural en comunidades de frontera. Los shamanes han salido de sus comunidades por reconocer la pérdida de sus poderes debido a la destrucción de las plantas y por la presencia de una actividad externa tan agresiva como son las fumigaciones.
Los pueblos indígenas viven estrechamente ligados a la biodiversidad. La disminución de la biodiversidad como la destrucción de las plantas provoca efectos en la salud, alimentación y prácticas culturales.
Los indígenas cofanes, kichwas y shuar del Ecuador presentan amenazas comunes a aquellas reportadas en los territorios indígenas de las nacionalidades Cofanes, Awas, Huitotos, Ingas, Bora, Cocainas, Pastos, Coreguajes, Miraná, que han visto violentados sus derechos colectivos por las fumigaciones indiscriminadas sobre sus territorios en Colombia. La integridad del territorio y la posibilidades de permanecer en él son condiciones básicas para vivir como pueblos.
Las fumigaciones están provocando situaciones de inseguridad y miedo en las poblaciones de la frontera. Están, además, poniendo en riesgo la seguridad de la misma ya que debido a las migraciones, las zonas podrían quedar abandonadas, perdiéndose la existencia de fronteras vivas que garantizan la integridad y soberanía nacional.
En las zonas de frontera no hay una adecuada vigilancia epidemiológica que permita a la población enfrentar situaciones de crisis como las que se derivan de las fumigaciones. Las zonas de frontera han acumulado problemas debido a que la marginación y abandono estatales lo que las hace particularmente vulnerables.
No puede ser coincidencia el aumento del número e intensidad de síntomas ligadas a las fechas y lugares de las fumigaciones. Puede afirmarse que las fumigaciones han provocado una situación de emergencia sanitaria que debe ser enfrentada con urgencia.
Las fumigaciones han provocado la destrucción de cultivos. La afectación de los cultivos y de las economías de subsistencia puede traer como consecuencia la hambruna de las poblaciones de frontera, pues éstas dependen de su actividad agrícola.
Existe suficiente evidencia de contaminación de agentes químicos debido a las fumigaciones aéreas en Colombia. El glifosato si es dañino a la salud y el medio ambiente y la literatura científica especializada (Williams, Kroes y Munro, 2000), afirman que no son pertinentes las afirmaciones de inocuidad del glifosato
El Convenio de Diversidad Biológica, establece como principio el derecho soberano de los Estados Partes de explotar sus propios recursos y la obligación de asegurar que las actividades que se lleven a cabo dentro de su jurisdicción o bajo su control, no perjudiquen al medio de los otros Estados o de zonas situadas fuera de toda jurisdicción nacional (art. 3 C.D.B)
“Las normas contenidas en los tratados y convenios internacionales una vez promulgados en el Registro Oficial, formarán parte del ordenamiento jurídico de la República y prevalecerán sobre leyes y otras normas de menor jerarquía” (art.163. C.P.E)
“Los derechos y garantías determinados en esta Constitución y en los instrumentos internacionales vigentes, serán directa e inmediatamente aplicables por y ante cualquier juez, tribunal o autoridad “ (art. 18.C.P.E)
Los testimonios recogidos son base suficiente para fundamentar la existencia de impactos ambientales, y a la salud humana y para demandar acciones de restauración ambiental, mitigación de los impactos, recuperación de las áreas intervenidas y la recuperación de la capacidad de sustentación de las poblaciones locales
Las nacionalidades y pueblos indígenas son particularmente vulnerables, pues las fumigaciones afectan las bases de su cultura. El etnocidio ya ha comenzado con la destrucción de la biodiversidad y el desplazamiento forzado de sus territorios.
Algunos derechos colectivos de los Pueblos Indígenas, reconocidos en el Convenio 169 de la OIT, han sido desconocidos, “ No deberá emplearse ninguna forma de fuerza o de coerción que viole los derechos humanos y las libertades fundamentales de los pueblos interesados, incluidos los derechos contenidos en el presente convenio” (art. 3), “Deberán adoptarse las medidas especiales que se precisen para salvaguardar las personas, las instituciones, los bienes, el trabajo, las culturas y el medio ambiente de los pueblos interesados” (art. 4, numeral 1), “los gobiernos deberán tomar medidas, en cooperación con los pueblos interesados, para proteger el medio ambiente de los territorios que habitan” (art 7, numeral 4)
La Comisión durante su visita de inspección a zonas de frontera ha podido constatar daños evidentes a la salud humana y animal, y al medio ambiente, provocados por las fumigaciones aéreas con agentes químicos, por parte de las autoridades colombianas, por lo que amerita solicitar indemnizaciones y reparaciones al Gobierno colombiano por los efectos e impactos de las mismas.
RECOMENDACIONES DE LAS ORGANIZACIONES INDÍGENAS, CAMPESINAS Y SOCIALES
Las Organizaciones Indígenas Campesinas y Sociales, basadas en el Informe Técnico de la Comisión Internacional sobre los impactos en territorio ecuatoriano de las fumigaciones aéreas en Colombia, presentan al gobierno nacional las siguientes recomendaciones:
1. Que el gobierno nacional cumpla con los acuerdos establecidos en la Mesa de Diálogo, en particular la solicitud dirigida al Gobierno Colombiano para que suspenda inmediatamente las fumigaciones aéreas en las zonas de frontera, y proceda a las indemnizaciones respectivas.
2. Acoger el informe preparado por la Comisión Técnica Internacional, y dar solución inmediata a las conclusiones a las que el informe llega, para lo cual, las Organizaciones Indígenas, Campesinas y Sociales se mantendrán vigilantes de su cumplimiento.
3. Aplicar en su política internacional el PRINCIPIO CONSTITUCIONAL DE PRECAUCION, a fin de preservar los derechos humanos de las nacionalidades y Pueblos Indígenas y pobladores de las zonas de frontera, el medio ambiente y la salud humana.
Este principio está consagrado en la Constitución Política del Estado Ecuatoriano “El Estado tomará medidas preventivas, en caso de dudas, sobre el impacto o las consecuencias ambientales negativas de alguna acción u omisión, aunque no exista evidencia científica de daño” (art.91).
4. Que el Estado Ecuatoriano proceda a indemnizar a las poblaciones afectadas con el propósito de garantizar su supervivencia y su seguridad alimentarias y reparar los daños ambientales ocasionados por las fumigaciones
5. Todos los esfuerzos nuevos de investigación deberán dirigirse a la mitigación de los impactos, la recuperación de las áreas intervenidas y la recuperación de la capacidad de sustentación de las poblaciones locales
6. Instar a los medios de comunicación y a los funcionarios públicos que actúen con transparencia en la difusión de información, y solicitar que se abstengan de construir imágenes de seguridad o inocuidad del glifosato, debido a que existe literatura científica suficiente que demuestra la peligrosidad y toxicidad del mismo.
El Código de Conducta de la FAO sobre Distribución y Uso de plaguicidas recomienda en su artículo 11, sobre la publicidad, que se eviten palabras que despierten la confianza en los tóxicos. Se debería amonestar a aquellos funcionarios que aseveran que el uso del glifosato es menos dañino que la sal, la nicotina o la vitamina A, pues se está fumigando con Round Up Ultra, que lleva sustancias que al mezclarlas le hacen más tóxico y porque las fumigaciones se hacen a un porcentaje 26 veces más alto que el permitido por la EPA ( Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos) para usos agrícolas.
De igual forma, las leyes nacionales sancionan la publicidad engañosa, “Quedan prohibidas todas las formas de publicidad engañosa o abusiva, que induzca a error en la elección del bien o servicio que puedan afectar los intereses y derechos del consumidor” (art.6 Ley Orgánica de Defensa del Consumidor)
7. De igual manera, instamos a que los medios de comunicación y funcionarios públicos se abstengan de descalificar a la población afectada, argumentando que buscan obtener provecho de sus denuncias. Los Pueblos Indígenas y Comunidades Campesinas, que habitan en las zonas fronterizas, son víctimas inocentes de esta injustificada regionalización del conflicto armado colombiano.
8. Crear una comisión de vigilancia o un sistema de monitoreo, con la participación de instituciones públicas, organizaciones sociales y gobiernos locales, a fin de vigilar las zonas de frontera para estar atentos a acciones que se hagan en el país vecino que afecten el medio ambiente y la calidad de vida de los ecuatorianos.
[1] CONAIE: Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador
[2] RAPAL: Red de Acción y Alternativas al uso de Plaguicidas en América Latina
[3]FOKISE: Federación de Organizaciones Kichwas de Sucumbíos, Ecuador
[4] IMLA: Ilustre Municipio de Lago Agrio
[5] HCPS: Honorable Consejo de la Provincia de Sucumbíos
[6] FEPP: Fondo Ecuatoriano Populorum y Progreso
[7] ASCIS: Asociación de la Sociedad Civil de Sucumbíos
[8] ISAMIS: Iglesia de San Miguel de Sucumbíos
[9] Dr: Vinicio Mancheno: Director del Área de Salud de la FOKISE
[10] MAG: Ministerio de Agricultura y Ganadería
[11] FEINCE: Federación Indígena de la Nacionalidad Cofán del Ecuador